La Casa Europa

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dilluns, 31 de gener de 2011

El humillante Tratado de Utrecht o Cuando las familias monárquicas europeas se repartieron España y la arruinaron


Alcem les copes, tot maleint, la memòria d'en Felip quint!

Ahé la prueba del crimen: Los documentos originales del borrador que servirían para elaborar el definitivo tratado de Utrech en 1713, como resultado de una guerra mundial, entre las emparentadas y consanguíneas dinastías europeas, por la sucesión del trono de España, cuyas consecuencias fueron la presencia de la tiranía borbónica, la ruina de las naciones españolas, su pauperización y retraso social y económico, el reparto de sus principales territorios extranjeros a manos de franceses e ingleses y la pérdida de los fueros y libertades de catalanes y valencianos, así como la hegemonía del centralismo castellano e imperial de las Hispanias en manos de extranjeros hasta hoy.

Además, como consecuencia de la guerra, un gran número de intelectuales, políticos y militares debieron buscar el exilio, siendo sustituida su influencia por franceses y adictos a Felipe V.

Antes una somera introducción a los hechos:

Guerra de Sucesión Española
Fecha 1701–1713/1715
Lugar Europa y América del Norte
Resultado Tratado de Utrecht y Tratado de Rastatt: división de los dominios españoles.

La Guerra de Sucesión Española fue un conflicto internacional por la sucesión al trono de España tras la muerte de Carlos II, que duró desde 1701 hasta 1713, aunque la resistencia en Cataluña se mantuvo hasta 1714 y en Mallorca hasta 1715, y que se saldó con la instauración de la Casa de Borbón en España. Para este país fue a la vez una guerra civil entre borbónicos y austriacistas pertenecientes a los antiguos reinos hispánicos de Castilla y de la Corona de Aragón, cuyos últimos rescoldos no se extinguieron hasta 1744, con la capitulación de Mallorca ante las fuerzas de Felipe V.

Situación política previa

El último rey de España de la casa de Habsburgo, Carlos II el Hechizado, estéril y enfermizo, murió en 1700 sin dejar descendencia. Durante los años previos a su muerte, la cuestión sucesoria se convirtió en asunto internacional e hizo evidente que la Monarquía Católica constituía un botín tentador para las distintas potencias europeas. Tanto Luis XIV de Francia como el emperador Leopoldo I estaban casados con infantas españolas hijas de Felipe IV, por lo que ambos alegaban derechos a la sucesión española (asimismo, las madres de ambos eran hijas de Felipe III).

A través de su madre, María Teresa de Austria (hermana mayor de Carlos II), el Gran Delfín, hijo primogénito y único superviviente de Luis XIV, era el legítimo heredero de la Corona española, pero era ésta una elección problemática. Como heredero también al trono francés, la reunión de ambas coronas hubiese significado, en la práctica, la unión de España -y su vasto imperio- y Francia bajo una misma dirección, en un momento en el que Francia era lo suficientemente fuerte como para poder imponerse como potencia hegemónica. A consecuencia de ello, Inglaterra y Holanda veían con recelo las consecuencias de esta unión y el peligro que para sus intereses pudiera suponer la emergencia de una potencia de tal orden.

Carlos II el Hechizado

El Cardenal Portocarrero fue el Lugarteniente y Gobernador del Reino durante la agonía de Carlos II.

Los candidatos alternativos eran el emperador romano Leopoldo I, primo hermano de Carlos II, y el Elector de Baviera, José Fernando. El primero de ellos también ofrecía problemas formidables, puesto que su elección como heredero hubiese supuesto la resurrección de un imperio semejante al de Carlos I de España del siglo XVI (deshecho por la división de su herencia entre su hijo Felipe y su hermano Fernando).

Por ello, Luis XIV temía que volviese a repetirse la situación de los tiempos de Carlos I de España, en la que el eje España-Austria aisló fatalmente a Francia. Aunque tanto Leopoldo como Luis estaban dispuestos a transferir sus pretensiones al trono a miembros más jóvenes de su familia (Luis al hijo más joven del Delfín, Felipe de Anjou, y Leopoldo a su hijo menor, el Archiduque Carlos), la elección del candidato bávaro parecía la opción menos amenazante para las potencias europeas. Como resultado, José Fernando de Baviera era la elección preferida por Inglaterra y Holanda.

Francia e Inglaterra, inmersas en la Guerra de los Nueve Años, pactaron la aceptación de José Fernando de Baviera como heredero al trono español, y en consecuencia el rey Carlos II lo nombró Príncipe de Asturias. Para evitar la formación de un bloque hispano-alemán que ahogara a Francia, Luis XIV auspició el Primer Tratado de Partición, firmado en La Haya en 1698, a espaldas de España. Según este tratado, a José Fernando de Baviera se le adjudicaban los reinos peninsulares (exceptuando Guipúzcoa), Cerdeña, los Países Bajos españoles y las colonias americanas, quedando el Milanesado para el Archiduque Carlos y Nápoles, Sicilia y Toscana para el Delfín de Francia.

El problema surgió cuando José Fernando de Baviera murió prematuramente en 1699, lo que llevó al Segundo Tratado de Partición, también a espaldas de España. Bajo tal acuerdo, el Archiduque Carlos era reconocido como heredero, pero dejando todos los territorios italianos de España a Francia. Si bien Francia, Holanda e Inglaterra estaban satisfechas con el acuerdo, Austria no lo estaba y reclamaba la totalidad de la herencia española. Sin embargo, un mes antes de su muerte, Carlos II testó a favor de Felipe de Anjou, si bien estableciendo una cláusula por la que Felipe tenía que renunciar a la sucesión de Francia.

Esto se debió a que el gobierno español tenía como prioridad principal la conservación de la unidad de los territorios del Imperio español, y Luis XIV de Francia era en ese momento el monarca con mayor poder de Europa y, por ello, prácticamente el único capaz de poder llevar a cabo dicha tarea. Cuando se produjo la muerte de Carlos II, Luis XIV respaldó el testamento. El 12 de noviembre de 1700, Luis XIV hizo pública la aceptación de la herencia en una carta destinada a la reina viuda de España en la que decía:

Nuestro pensamiento se aplicará cada día a restablecer, por una paz inviolable, la monarquía de España al más alto grado de gloria que haya alcanzado jamás. Aceptamos en favor de nuestro nieto el duque d'Anjou el testamento del difunto rey católico.

Pocos días después, el rey de Francia, ante una asamblea compuesta por la familia real, altos funcionarios del reino y los embajadores extranjeros, presentó al duque de Anjou con estas palabras:

Señores, aquí tenéis al rey de España.

y a su nieto le dijo:

Sé buen español, ése es tu primer deber, pero acuérdate de que has nacido francés, y mantén la unión entre las dos naciones; tal es el camino de hacerlas felices y mantener la paz de Europa.


















El humillante Tratado de Utrecht o Cuando las familias monárquicas europeas se repartieron España y la arruinaron

El Tratado de Utrecht, también conocido como Paz de Utrecht o Tratados de Utrecht y Rastadt, es una serie de tratados multilaterales firmados por los países beligerantes en la Guerra de Sucesión Española entre los años 1712 y 1714 en esas ciudades de los Países Bajos y Alemania, respectivamente. Se consideran el fin de la guerra, aunque simultánea y posteriormente a su firma continuaron las hostilidades (por ejemplo, en España). En este tratado, Europa cambió su mapa político.
Tras unas conversaciones preparatorias en Londres entre Francia y Gran Bretaña, el congreso se abrió en la ciudad holandesa de Utrecht en enero de 1712. Los resultados fueron los siguientes:
Armisticio de Francia y España con Gran Bretaña (agosto de 1712), seguido de los tratados de paz entre Gran Bretaña y Francia (abril de 1713) y entre Gran Bretaña y España (julio de 1713).
Firma de tratados entre Francia y las Provincias Unidas, Brandeburgo, Portugal y el ducado de Saboya (julio de 1713).
Firma de tratados entre España y el ducado de Saboya (julio de 1713), las Provincias Unidas (julio de 1714) y Portugal (febrero de 1715).
Firma de convenios comerciales entre Gran Bretaña y España (marzo y diciembre de 1714, diciembre de 1715 y mayo de 1716).
Como balance global, la serie de tratados supuso los siguientes acuerdos:

Mapa político de Europa después del tratado.

Gran Bretaña toma Menorca y Gibraltar, ocupadas durante la guerra (cedidas por España), Nueva Escocia (Acadia), la bahía de Hudson y Terranova (cedidas por Francia), la isla de San Cristóbal en el Mar Caribe, el asiento de negros (un monopolio de treinta años sobre el tráfico de esclavos negros con la América española) y el navío de permiso, así como el derecho de asiento (concedidos por España).

La Casa de Saboya ve devueltas Saboya y Niza (ocupadas por Francia durante la guerra) y recibe Sicilia (cedida por España). Con la posesión de Sicilia recibe el título de rey que, con diversas denominaciones, tendría en adelante la casa de Saboya (primero reyes de Sicilia, luego reyes de Cerdeña y finalmente reyes de Italia).

Las Provincias Unidas reciben la "barrera" flamenca (una serie de fortalezas en el norte de los Países Bajos españoles que el Imperio ayudó a financiar), cedida por Felipe V de España.

Brandeburgo recibe Güeldres del Norte (cedido por el rey de España) y la "barrera" de Neuchâtel (cedida por Francia), además de su transformación en reino con el nombre de Prusia. Federico Guillermo I fue su primer rey.

Portugal obtiene la devolución de la Colonia del Sacramento, ocupada por España durante la guerra.

Carlos VI de Austria obtiene los Países Bajos españoles, el Milanesado, Nápoles, Flandes y Cerdeña (cedidos por el rey de España). El Archiduque Carlos de Austria, ahora emperador, abandona cualquier reclamación del trono español en 1725.
Francia reconoce la sucesión protestante en Inglaterra y se compromete a no apoyar a los pretendientes Estuardo. También se compromete a demoler las fortificaciones de Dunquerque y a cegar su puerto y obtiene definitivamente el principado de Orange (en Provenza).

Felipe V (Felipe de Anjou) obtiene el reconocimiento como rey de España y de las Indias por parte de todos los países firmantes, en tanto que se establece una cláusula que prohíbe que el rey de España y el de Francia sean una misma persona.

Además, las tropas austriacas se comprometen a evacuar las zonas de Cataluña, lo que realizan a partir del 30 de junio de 1713. Ante lo cual, la Junta General de Brazos (Brazo Eclesiástico, Brazo Militar y Brazo Real o Popular) acuerda la resistencia. A partir de este momento empezó una guerra desigual, que se prolongó durante casi catorce meses, concentrada en Barcelona, Cardona y Castellciutat, al margen de los cuerpos de fusileros dispersos por el país. El punto de inflexión será cuando las tropas felipistas rompan el sitio de Barcelona el 11 de septiembre del 1714. Mallorca, Ibiza y Formentera cayeron diez meses más tarde (11 de julio del 1715).

Sin embargo, la lucha aún seguía entre Francia y el Imperio. El tratado de paz entre ambos se firma en Rastatt en marzo de 1714. Las fronteras entre ambos vuelven a las posiciones de antes de la guerra, salvo para la ciudad de Landau in der Pfalz (en el Palatinado Renano), que queda en manos francesas. Este tratado se suele incluir también dentro de la serie de tratados de Utrecht.

El gran beneficiario de este conjunto de tratados fue Gran Bretaña que, además de sus ganancias territoriales, obtuvo cuantiosas ventajas económicas que le permitieron romper el monopolio comercial de España con sus colonias. Por encima de todo, había contenido las ambiciones territoriales y dinásticas de Luis XIV, y Francia sufrió graves dificultades económicas causadas por los grandes costes de la contienda. El equilibrio de poder terrestre en Europa quedó, pues, asegurado, mientras que en el mar, Gran Bretaña empieza a amenazar el control español en el Mediterráneo con Menorca y Gibraltar.

dissabte, 29 de gener de 2011

Las 14 características del fascismo por Lawrence Britt


El politólogo Lawrence Britt, en un artículo sobre el fascismo ("Cualquier fascismo?", Free Inquiry) y mediante el estudio de los regímenes fascistas de Hitler (Alemania), Mussolini (Italia), Franco (España), Suharto (Indonesia) y Pinochet (Chile), encuentra los 14 elementos en común que llama: "Las características definitorias del fascismo".

Las 14 características son:
El nacionalismo de gran alcance y constante
Los regímenes fascistas tienden a hacer uso constante de las máximas, consignas, símbolos y canciones patrióticas, y otras cositas. Las banderas están en todas partes, y los símbolos de las banderas en la ropa y las demostraciones públicas.

Disgusto por el reconocimiento de los Derechos Humanos
Por miedo a los enemigos y la necesidad de seguridad, el pueblo en los regímenes fascistas es persuadido que los derechos humanos pueden ser ignorados, en algunos casos, "por necesidad". La gente tiende a mirar hacia otro lado o incluso a aprobar la tortura, las ejecuciones sumarias, asesinatos, encarcelamientos largo de los presos, etc.

La identificación de enemigos o chivos expiatorios como causa de la unidad
La necesidad de eliminar la amenaza o el adversario hace percibir como peligros las comunidades raciales, étnicas o religiosas, los progresistas, comunistas, socialistas, terroristas, etc., Y lleva a la gente a un frenesí patriótico.

La supremacía del ejército
Aunque los problemas internos son muchos, a los militares se les da una cantidad desproporcionada de los fondos y programas sociales del gobierno nacional se descuidan. Valora a los soldados y el servicio armado por encima del pueblo.


Un sexismo represivo
Los gobiernos de las naciones fascistas tienden a ser dominados casi exclusivamente por hombres. Bajo los regímenes fascistas, los roles tradicionales de género son más rígidos. La oposición al aborto es alta, así como la homofobia y la legislación y las políticas nacionales anti-homosexuales.

Los medios de comunicación bajo control
A veces los medios son controlados directamente por el gobierno, pero en otros casos, los medios son controlados indirectamente por las regulaciones gubernamentales o por los portavoces y líderes simpáticos (a las opiniones del Gobierno).

Una obsesión con la seguridad nacional
El miedo es usado por el gobierno como una herramienta para motivar a las masas.


La amalgama de la religión y el gobierno
Los gobiernos de las naciones fascistas tienden a utilizar la religión más extendida de la nación como una herramienta para manipular la opinión pública. Entre los líderes del gobierno son de uso común la retórica y la terminología religiosa, aunque los jerarcas de la religión sean diametralmente opuestos a las políticas y acciones de gobierno.

La protección del poder corporativo
Esta es la causa de que la aristocracia de la industria y del negocio, en una nación fascista, ponga a los líderes del gobierno en su lugar, creando una relación mutuamente beneficiosa entre las empresas y el gobierno de la élite en el poder.

La supresión del poder de los trabajadores
Como la única amenaza a un gobierno fascista es el poder de las organizaciones de trabajadores, los sindicatos se eliminan por completo o son severamente reprimidos.

Desprecio por los intelectuales y las artes
Las naciones fascistas tienden a promover y tolerar una abierta hostilidad a la educación superior y las academias. No es extraño que los profesores y otros académicos sean censurados e incluso arrestados. La libertad de expresión en el arte es atacada y los gobiernos normalmente rechazan financiar las artes.


Una obsesión con el crimen y el castigo
En los regímenes fascistas, la policía recibe poderes casi ilimitados para hacer cumplir la ley. La gente a menudo acepta pasar por alto los abusos policiales y abandonar libertades civiles en nombre del patriotismo. El poder de la policía nacional es a menudo casi ilimitado en las naciones fascistas.

El reinado del clientelismo y la corrupción
Los régimenes fascistas casi siempre gobiernan con grupos de amigos y asociados a las posiciones del gobierno y se utilizan la autoridad y el poder del gobierno para proteger sus amigos de la obligación de rendir cuentas. En los regímenes fascistas no es extraño que, quienes tienen el poder, roben la propiedad directa de los recursos e incluso los tesoros nacionales.

Fraude electoral
A veces las elecciones en las naciones fascistas son completamente falsas. Otras veces las elecciones son manipuladas por campañas de desprestigio contra los candidatos de la oposición, e incluso su asesinato, el uso de legislación para controlar el número de votantes o los límites del distrito electoral y la manipulación mediática. Las naciones fascistas también usan su sistema judicial para manipular o controlar sistemáticamente las elecciones.

Publicado por Redacción Sirius (en catalán) el Jueves, 27 de enero 2011
http://noticies.sirius.cat/
Original en inglés:
http://globalresearch.ca/articles/BRI411A.html

dijous, 27 de gener de 2011

Las 40 reglas básicas del anticomunismo


José Luis Forneo: Por si acaso a algun miembro del rebaño se le ha olvidado, desde aquí les recordamos las 40 reglas básicas de la ideologica Anticomunista (generalmente una manera eufemística de denominar al fascismo). Como podran comprobar (si aun les queda un ápice de capacidad lógica) veran que suelen aplicar las mismas consignas, en cualquier discusión, comentario o artículo, frente a argumentos y datos, siguiendo el método catecumenal, es decir, recitando los mandamientos como dios (o el capital) mandan, como monaguillos o papagayos (como los definió el historiador frances Lucien Febvre).

El texto es de J. Slavyanski y esta tomado del Instituto de Estudios Marxista-Leninista).

Por favor, esperamos que los comentarios "críticos" (si es que se pueden llamar así a berridos sin datos ni argumento alguno) de los "anticomunistas", al efecto que en esta entrada no repitan ninguna de las 40 consignas y se esfuercen -un poquito- en utilizar su sentido común, si es que les queda algo:

1. Insistir constantemente en que el marxismo está desacreditado, obsoleto y totalmente muerto y enterrado. Luego, prosiga en la construcción de una lucrativa carrera para superar esta teoría supuestamente ‘muerta’ durante el resto de su vida laboral.

2. Recuerde, cualquier muerte no natural que ocurra bajo un régimen ‘comunista’ es atribuible exclusivamente a los líderes del Estado, también lo es al marxismo como ideología. Ignore las muertes ocurridas por la misma razón en Estados no socialistas.

3. Comunismo y marxismo son lo que usted quiera que sea. Siéntase con la voluntad para etiquetar países, movimientos y regímenes de ‘comunistas’ independientemente de sus objetivos reales, ideología adoptada, relaciones diplomáticas, políticas económicas o relaciones de propiedad.

4. Si hubiese un conflicto en el que se viesen envueltos los comunistas, todos los muertos y consecuencias posteriores al enfrentamiento serán culpa de los comunistas. Tenga cuidado al aplicar esto a la Segunda Guerra Mundial. Movimientos fascistas que lucharon contra los soviéticos o partisanos comunistas fueron buenos, pero trate de no alabar abiertamente a la Alemania nazi. Deje esto para conversaciones particulares si lo desea.

5. Usted decide lo que el marxismo “realmente significa” y quiénes fueron los verdaderos representantes del comunismo. Simule interés por Trotski por perder, de alguna manera, el poder en manos de Stalin, aunque usted lo odie también.

6. Hable constantemente de George Orwell. Cite obras como Rebelión en la Granja y 1984. No se preocupe por el hecho de no haber pisado aquel nunca la URSS y los dos libros serán mucho más veraces.

7. Cite números de muertes masivas sin tener en cuenta la demografía o la coherencia. ¿Tres millones de muertos por el hambre? ¿7 millones? ¿10 millones? ¿100 millones de muertos en total? Usted no precisa comparar su trabajo con nadie, lo que es bueno, ya que probablemente usted tampoco comprobó dato alguno.

8. Todo aquel que estuvo preso bajo un régimen comunista probablemente era inocente de cualquier crimen. Los comunistas solo encerraban a poetas inofensivos y profetas políticos que tenían un hermoso mensaje para compartir con el mundo.

9. Todo lo que Stalin hizo o dejó de hacer tenía una motivación siniestra oculta. TODO.

10. Manteniendo el espíritu de la regla nº9, recuerde que Stalin era un ser omnipotente, tal vez la encarnación del dios hindú Vishnu, que tenía plena consciencia de todo lo que ocurría en la Unión Soviética y un control total sobre todo lo acontecido entre 1924 y 1953. Todo lo que ocurrió en esta época era a voluntad de Stalin. Éste conocía los detalles exactos de todos los sucesos criminales de su tiempo y debido a su crueldad sin límites, mandó fusilar millares de personas inocentes sin humanidad alguna, independientemente de donde estaban o de sus posiciones en vida. Siendo omnipotente, no era dependiente de informaciones pasadas para él por decenas de millares de subordinados.

11. Ataque constantemente a los regímenes ‘comunistas’ por acciones que ocurren HOY en los regímenes capitalistas.

12. Alegue que el marxismo es utópico por su descripción de una posible sociedad futura. Alegue también, alternadamente, que el marxismo fracasó porque nunca dio una descripción detallada de como sería una sociedad comunista. No preste atención a la gigantesca contradicción que con este planteamiento se crea.

13. Comience a referirse al marxismo como algún tipo de fe religiosa, mesiánica, o cualquier otra porquería espiritualista que se le ocurra. Cuando ciertas personas afirmen que usted puede trazar similitudes entre básicamente cualquier ideología política y religiones, sencillamente, no les haga caso.

14. Recuerde el doble ataque anticomunista: ataque al sistema post-Stalin en términos de economía, alegando que simplemente no funcionó. Ya que un oponente informado apuntará que las políticas económicas socialistas realmente funcionaban en tiempos de Stalin, y de hecho funcionaron muy bien, ataque aquella época en base a los derechos humanos.

15. Dos palabras: naturaleza humana. ¿Qué es la naturaleza humana? Para sus propósitos, naturaleza humana es una explicación rápida de por qué las ideas políticas y sistemas que usted desprecia están radicalmente equivocados.

16. Las revoluciones bolcheviques fueron realizadas con violencia y derramamiento de sangre. Las revoluciones burguesas fueron todas realizadas a través de referendos democráticos, y no hubo manifestación alguna de violencia.

17. Utilice constantemente palabras como ‘libertad’ y ‘democracia’. No acepte contestación alguna con respecto a la definición de estos términos.

18. Los comunistas pueden estar a favor o en contra de cualquier cosa que sea popular en su área particular. Si se está dirigiendo usted a una multitud de derechistas, los comunistas estaban a favor de la degeneración y de la homosexualidad. Si, por otro lado, se está dirigiendo a una audiencia más mainstream, más liberal, los comunistas persiguieron y reprimieron al colectivo homosexual. Esencialmente, los comunistas estaban a favor de la degeneración moral y de la “virtud puritana” al mismo tiempo. Nuevamente, no tenga en cuenta la contradicción.

19. Ataque constantemente a Stalin en relación al Tratado Molotov-von Ribbentropp, ignorando el apoyo masivo y la colaboración de la Alemania nazi, la Italia fascista y el Japón imperial con los EEUU, Francia e Inglaterra bien antes de la guerra. Y después también, en algunos aspectos.

20. Glorifique la recientemente encontrada “libertad” en el este de Europa. Ignore el masivo despoblamiento causado por la emigración, la brusca caída de la natalidad, los enormes problemas causados por las drogas y el alcoholismo, la inestabilidad política, las guerras civiles, las limpiezas étnicas, la trata de blancas, la prostitución infantil, el crimen organizado, las altas tasas de suicidio, el flagrante desempleo, las epidemias, etc. ¿A quién le importa todo eso cuando se tiene libertad de expresión?

21. Hable constantemente de la “cultura del miedo” en las naciones socialistas, de la ‘patada en la puerta’ en mitad de la noche. Ignore la ‘patada en la puerta en mitad de la noche, encañonándole con una escopeta, sacándole de la cama porque es usted sospechoso de narcotráfico’, una ocurrencia normal en la guerra de los Estados Unidos contra las drogas.

22. Ataque a los comunistas por la persecución religiosa. Ataque a los fundamentalistas islámicos por no ser seculares. De nuevo, la Sra. Contradicción hace acto de presencia.

23. No tenga en cuenta la ironía de que los Estados Unidos están actualmente inmersos en una guerra perdida y extremadamente cara contra un oponente al cual financiaron, apoyaron y hasta entregaron su primera victoria contra los soviéticos en Afganistán.

24. Lo que debe usted decir cuando se enfrente con todos los persistentes y, muchas veces empeorados, problemas del mundo de hoy, y se pregunte cuál es la solución, diga alto: ¡LIBERTAD! (recítelo cuanto fuese necesario).

25. Nada que venga de “comunistas” es fiable. A no ser que de alguna manera sirva a su favor, como el “discurso secreto” de Kruschev de 1956 o cualquier cosa escrita por Trotski.

26. Los líderes comunistas eran ‘paranoicos’ por dedicar tanto tiempo a la seguridad interna contra la contrarrevolución. Ignore las montañas de evidencias, incluyendo la restauración del capitalismo en el Bloque Oriental, de que esta amenaza era bien real.

27. Los regímenes comunistas nunca eran populares. Si hay pruebas presentadas en varios casos que muestran lo contrario, alegue que las personas sufrían constantes lavados de cerebro. No haga ningún esfuerzo en considerar las restricciones de gastos ni logística en tal tarea.

28. La propaganda comunista es básica y primitiva. Si alguien menciona ‘Amanecer Rojo’, o peor, menciona la serie de cómics de J. Edgar Hoover conocida como ‘The Godless Communists’, salga corriendo.

29. Alabe el secularismo en nombre de la ‘libertad’ y del ‘pluralismo’ hasta ser replicado por un comunista. Entonces juegue la carta de la religión.

30. Las atrocidades y demás ruines acontecimientos ocurridos en regímenes no comunistas son culpa de personas a título individual. Cualquier cosa ruin que ocurra en un régimen ‘comunista’ es culpa de la ideología y del sistema. Y de Stalin.

31. Ser un anticomunista significa no tener ningún tipo de coherencia ideológica. Cobíjese en un populismo de izquierda pseudo-socialista un 90% del tiempo, entonces compare el sistema capitalista con la “Rusia de Stalin” (si nunca estudió usted realmente el asunto, consulte con las orwellianas obras de “Rebelión en la Granja” y “1984″). Reclame al capitalismo el 99% de su tiempo, entonces replique cuando alguien sugiera el comunismo como alternativa. ¿Fascista ultraderechista? Reclame constantemente sobre la degeneración cultural bajo el capitalismo, manteniéndose fanáticamente contrario al marxismo sin ninguna razón discernible, excepto por su afinidad con el nacionalismo radical.

32. Si es usted anarquista, continúe apuntando el ‘fracaso’ del marxismo mientras ignora el hecho de que su ideología ha tenido un 100% de fracaso en toda su historia. Eche la culpa de sus fracasos a los comunistas, o a potencias militares más fuertes. Ignore el hecho de que la más maravillosa sociedad a la que aspira el ser humano es inútil si no consigue defenderse de la reacción.

33. ¿Neonazi? ¡El comunismo es judío! Fin del debate.

34. ¿Neohippy? ¡Tíbet libre!

35. Condene constantemente el genocidio que supuestamente tuvo lugar con Mao, mientras ignora las relaciones de los Estados Unidos con la República Popular China establecidas por Nixon, así como el papel gigantesco de la China capitalista en relación a la economía moderna de los Estados Unidos. Cuando quiera usted hablar positivamente de China, es un país capitalista. Sin embargo, si quiere usted criticarla, aun es ‘comunista’.

36. Alegue que el marxismo no es empírico. Tampoco lo son el neoliberalismo, la ‘democracia’ o la ‘libertad’, pero no lo tenga en cuenta.

37. Insista que a pesar de la localidad, país, época histórica, experiencia pasada, o cualquiera de los demás factores, los comunistas siempre quieren recrear una copia moderna de la Rusia de Stalin, y todo eso cobra sentido de acuerdo con usted. No perciba la inherente idiotez de este concepto.

38. Aprenda a usar la palabra mágica: ‘totalitario’. Esta palabra le posibilita crear lazos entre dos ideologías opuestas, comunismo y fascismo.

39. Ignore el hecho de que los estados socialistas experimentaron más problemas económicos paralelamente al número de reformas de mercado que se realizase en ellos.

40. Cuando sea contestado acerca de cifras o contexto histórico, apele a rótulos como “tirano sin piedad”, “asesino cruel”, entre otros. Recuerde, personas como Stalin eran asesinos en masa por todas las personas que mataron, y nosotros sabemos que mataron a todas esas personas porque eran asesinos en masa. ¡Es pura lógica!

J. Slavyanski
Per veure-ho en català:
http://noticies.sirius.cat/2011/01/les-40-regles-regles-basiques-del.html