La Casa Europa

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La Batalla de Verdún (1916) y la conspiración sionista por Palestina


Hay batallas y hay batallas. Verdún es indudablemente un ejemplo de las segundas: fue la batalla terrestre más larga de la guerra (posiblemente de toda la historia) en sus 10 meses de brutalidad y le costó la vida a aproximadamente un cuarto de millón de hombres de ambos lados. Pero más que su costo cuantificable, el costo de Verdún fue psicológico, un trauma nacional tanto para franceses como alemanes que aún no ha sido borrado casi un siglo después. En esos 10 meses de cruel combate, dos naciones finalmente se despertaron al terror de las trincheras y la agonía de ver su juventud morir inútilmente entre desiertos de lodo, tierra y alambre. En Verdún, estas dos naciones finalmente supieron lo que era la guerra.

“Desangrar a Francia hasta la muerte”

Para finales de 1915, la Gran Guerra (como en ese entonces se conocía a la Primera Guerra Mundial) llevaba ya más de un año. Tras unos avances espectaculares en el primer mes en occidente, los confiados alemanes fueron frenados por el ejército francés a las puertas de París durante la Batalla del Marne. De allí en adelante ambos ejércitos erigieron kilómetros de fortificaciones y trincheras a lo largo del frente, evitando así la posibilidad de cualquier penetración enemiga. Mientras tanto, en el este, las fuerzas germano-austriacas se encontraban en combate mortal con el ejercito ruso que, aún considerando su tamaño, poco a poco cedía terreno a sus contrincantes por la incompetencia generalizada de los generales zaristas. Esto, combinado con la amenaza latente de una revolución interna, era una receta para la derrota, lo cual haría insostenible la causa aliada si el Imperio del Zar llegaba a caer (cosa que se veía ya en 1915 cada vez más probable).

La navidad de 1915, el Mariscal Erich von Falkenhayn (jefe del estado mayor alemán) mandó un mensaje directamente al Káiser donde argumentaba que el éxito en la guerra se encontraba en occidente, no contra Rusia. Si Francia llegara a caer, no le quedaría otra alternativa a Gran Bretaña mas que buscar la paz con Alemania, quien se convertiría en el amo y señor del continente europeo. De no ser así, se le aplicaría una guerra de submarinos restringida a las islas británicas, hasta que se rindieran o se murieran de hambre. El lugar indicado para atacar Francia sería Verdún, sede de una serie de antiguas fortificaciones desde la guerra Franco-Prusiana de 1870-71 y rodeada en tres de cuatro lados por fuerzas germanas. Por su valor simbólico, las franceses se verían forzados a defenderlas y poco a poco su ejército sería desangrado hasta colapsar.

La Picadora de Verdún

El 12 de Febrero de 1916, tres cuerpos del Quinto Ejército alemán (comandado por el Príncipe Wilhelm) comenzaron el avance, después de un bombardeo de 1,400 piezas de artillería que duró casi un día pero que no logró neutralizar las defensas francesas. En este momento un millón de tropas alemanas tenían enfrente a una fuerza tan solo una quinta parte de su tamaño pero con la ventaja del terreno y las fortificaciones a su lado. Wilhelm, demasiado cauteloso, desaprovechó varias oportunidades de penetrar las defensas francesas por continuar sus bombardeos de artillería que de poco sirvieron y le quitaban oportunidad al ataque. No obstante, gracias a su superioridad numerica, logró hacer retroceder a los franceses hasta apenas 8 kilómetros de Verdún mismo, aunque dos de sus más formidables fortificaciones, el Fuerte Vaux y el Fuerte Douaumont, seguían en manos enemigas.

Douamont cayó el 25 de febrero aunque para ese entonces estaban llegando numerosos refuersos franceses, y la defensa de Verdún finalmente cobró la importancia debida. El General Henri-Philippe Pétain fue promovido como comandante francés en Verdún y pronto hizo un juramento que pasaría a la historia: “Ils ne passeront pas!” (¡Ellos no pasarán!). Reorganizando y fortaleciendo las defensas, la conquista de Verdún se convirtió en una tarea mucho más difícil para los alemanes, que empezaban a pagar con sangre cada metro avanzado ante un enemigo que había convertido la defensa de este sector su principal prioridad militar. El 6 de marzó comenzó otra ofensiva sin mucho éxito, otra fue lanzada el 9 de abril con los mismos resultados. Lugares como la colina Le Mort Homme quedaron trazados en la historia militar.

Eventualmente llegaría el General Robert Nivelle a tomar cargo de las defensas justo en un momento crítico: Le Mort Homme había caído el 29 de mayo, el Fuerte Vaux el 7 de junio y los alemanes habían comenzado a usar gas de fosgeno. Francia parecía estar al borde de la derrota, aún considerando la enorme valentía y sacrificio de sus tropas ante fuerzas mayores.

Afortunadamente, el 1 de julio comenzó la Batalla del Somme: Una ofensiva anglo-francesa al norte de Verdún, encargada de alivar la presión hacia los franceses. Ante la enorme escala de este nuevo ataque, los alemanes no tuvieron otra opción más que dividir sus fuerzas, situación que se complicó gracias a otra ofensiva rusa en oriente. La Batalla del Somme sería larga y sangrienta (casi como Verdún) pero le daría nuevo aliento a los franceses.

El Fort Douaumont antes de la batalla


Y después de la batalla

Victoria sólo en nombre

Para el otoño de 1916 la escala del desastre en Verdún comenzaba a manifestarse. Los alemanes habían fracasado en derrotar a los franceses y el costo humano de la batalla se volvía cada vez más insostenible. Aunque los franceses habían sufrido mayores bajas, no habían sido suficientes para romper su tenaz resistencia en esta batalla que determinaría el éxito o el fracaso de su esfuerzo bélico. Falkenhayn fue reemplazado, a finales de agosto, a favor de su acérrimo crítico, el Mariscal von Hindenburg, pero esta vez serían los franceses quienes tomarían la ofensiva. El Fuerte Douaumont sería recapturado el 24 de octubre, y el Fuerte Vaux el 2 de noviembre. A mediados de diciembre la ofensiva continuaría, capturando 11,000 prisioneros y 115 cañones hasta finalmente concluir el día 18, después de diez meses de cruenta lucha.

La realidad, sin embargo, es que ningún ejército ganó nada. El frente apenas cambió y más de un cuarto de millón de hombres, de cada lado, cayeron por conquistar y defender distancias que se podían medir en metros. Se estima que más de dos tercios del ejercito francés llegó a pelear en Verdún en algún momento, y una cuarta parte del alemán (la diferencia se explica por el sistema de rotación de los franceses). Peor aún, la exitosa defensa francesa, combinada con el desastre de la ofensiva de Nivelle en 1917, condujo a los altos mandos franceses a adoptar una filosofía plenamente defensiva en la época de la posguerra, cosa que llevaría a la aplastante derrota de Francia contra Hitler, en 1940. Pero en su momento, Verdún no sería otra cosa, para la propaganda chauvinista, más que una victoria.

Tragedia nacional

El año 1916 es considerado por la gran mayoría de historiadores como el año en que los principales combatientes de la Gran Guerra se despertaron hacia el verdadero horror de la guerra industrializada. La idea antigua y romántica del combate entre caballeros se evaporó ante la realidad de las trincheras, donde una generación entera quedó sepultada gracias a oficiales y generales que nunca aprendieron el valor de la vida misma, sólo el valor de los pocos metros que avanzaban a costo de carne y hueso del proletariado (Ver Adiós a todo éso, de Robert Graves).

La Batalla de Verdún sería a posteriori considerada como el gran trauma nacional de Francia en la Gran Guerra, del mismo modo que la Batalla del Somme sería el equivalente para la Gran Bretaña (y ambas para los Alemanes). Cuando se desperdician vidas de esta manera, las victorias no merecen ser calificadas como tal por nadie decente.
http://blog.masterzen.net/2006/12/18/la-batalla-de-verdun-1916

Titular: "Así los llamados "judios" acuñaron el término antisemitismo como una palabrota, como cortina de humo del comunismo"
BENJAMIN FREEDMAN: Verano de 1916: Los aliados de rodillas, Alemania propone la Paz
La Primera Guerra Mundial llegó el verano de 1914. Esta guerra fue librada por un lado por Gran Bretaña, Francia y Rusia, y del otro por Alemania, Austria-Hungría y Turquía. En dos años, Alemania había ganado la guerra.

No sólo nominalmente ganó, sino en realidad. Los submarinos alemanes, que fueron una sorpresa para el mundo, se habían extendido contra todos los convoyes del Océano Atlántico. Gran Bretaña se quedó sin munición para sus soldados, con sólo una semana de oferta, y después de eso, fue el hambre. Mientras tanto, el ejército francés se había amotinado. Habían perdido 600.000 soldados en la flor de la edad en las batallas de defensa de Verdún y el Somme. El ejército ruso había abandonado y ya no querían jugar a la guerra, y había colgado su juguete para ir a casa y, además, odiaba a su zar. En cuanto al ejército italiano, fue literalmente roto.

Al mismo tiempo, ni un solo tiro se había producido en Alemania, ni un solo soldado enemigo había cruzado la frontera alemana. Sin embargo, Alemania propuso un acuerdo de paz. Ofrecieron a Inglaterra una paz negociada de retorno al STATUS QUO BASIS significando el dejar de luchar y volver a las condiciones antes de la guerra.

Judea declara la guerra a Alemania: Miren la fecha: ¡1933!
Gran Bretaña considera la paz. La respuesta sionista: Participación de los EEUU a cambio de Palestina.

Durante el verano de 1916, Gran Bretaña consideró la propuesta de paz que le planteó Alemania, con el retorno al Statu quo anterior a 1914, seriamente. Tampoco tenía otra opción. Era aceptar esta oferta de paz propuesta por el pueblo alemán o ir a una derrota segura. Si bien el argumento real es que los sionistas de Europa del Este se reunieron con el Gabinete de Guerra británico. Dijeron: «Escuchennos, todavía pueden ganar esta guerra .. No se rindan... No están obligados a aceptar la propuesta de paz presentada por Alemania. Podrían ganar esta guerra si los Estados Unidos estuvieran a su lado como aliados.

En Inglaterra los sionistas dijeron: "Garantizamos a los barcos de EEUU contra Alemania en esta guerra, si nos prometen Palestina después de la victoria". En otras palabras, hicieron este pacto: "Vamos a tratar a los EE.UU. como un aliado, el precio será Palestina, por supuesto, tras la derrota de Alemania, Austria-Hungría y Turquía".

Inglaterra tenía tanta legitimidad para prometer Palestina a nadie, como si EEUU prometieran Japón a Irlanda por cualquier motivo. Es absolutamente absurdo que Gran Bretaña, que no mantenía ninguna conexión, ni siquiera ningún interés, ni tenía ningún derecho ante lo que se conoce como Palestina, la haya ofrecido como parte de la coca, para pagar a los sionistas por el servicio de sus acciones de lucha de los EEUU en contra de Alemania.

Balfour, y su declaración
Octubre 1916: Los sionistas hacen entrar en la guerra a EEUU - Declaración Balfour

Poco después de esto, los EEUU, que estaban casi totalmente a favor de Alemania, repentinamente fueron a la guerra junto a los británicos.

Repito que EEUU eran casi pro-alemanes, porque los diarios estaban controlados por judíos, los banqueros fueron judíos, la industria de los medios de comunicación y la información en este país estaba bajo control judío. Y resulta que los judíos eran pro-alemanes. Debido a que muchos de ellos eran procedentes de Alemania, y que soñaban con una cosa: Hacer ver a los alemanes abdicar al zar. A los judíos no les ha gustado nunca el zar de Rusia, y no querían verlo ganar la guerra. Los banqueros judíos alemanes, como Kuhn & Loeb, y muchos otros bancos de EE.UU. (Rockefeller, Rothschild, Goldman & Sachs ...), simplemente se negaron a financiar a Francia o Inglaterra un céntimo.

Por el contrario, vertieron grandes sumas de dinero en Alemania, que habían escogido como su campo desde que comenzó la guerra. Dijeron: "En la medida que Inglaterra y Francia estén vinculados con Rusia, no recibirán un solo dólar".

Así, estos mismos banqueros judíos, se dieron cuenta de la posibilidad de conseguir Palestina, se fueron a Inglaterra y hicieron este pacto. En este momento, todo cambió, como si una luz roja pasara a verde. Incluso los diarios que habían sido todos pro-alemanes, narrando a los ciudadanos las dificultades de Alemania para luchar contra la Gran Bretaña económicamente y en otros sectores. De repente, los alemanes enfermaron, de repente se volvieron horribles, ahora eran supuestamente los que se pusieron a disparar contra las ambulancias de la Cruz Roja y a cortar las manos de los niños.

Poco después, el presidente Wilson declaró la guerra a Alemania. Los sionistas en Londres habían enviado un mensaje a los EEUU para hacer frente al juez Brandeifs diciendo: "Cuidado con Wilson, conseguiremos lo que queríamos en Londres. Ordenar que lleve a EEUU al conflicto". He aquí como EEUU entró en la Primera Guerra Mundial.

Montefiore
El sionismo internacional extendía una estafa, sólo para poder quedarse Palestina.

Esto es algo que el público estadounidense nunca ha oído decir. Ellos nunca fueron informados de la causa de la participación de EEUU en la Primera Guerra Mundial. Después de que los Estados Unidos entró en la guerra, los sionistas se dirigieron a la Oficina de Guerra Británica en Inglaterra y esparcieron este discurso: "He aquí, llevamos a cabo nuestra cuota de mercado, ¿Habría alguna garantía escrita que pruebe que la honrarán a su vez, como parte de su contrato, y por tanto darán paso a Palestina después de su victoria?".

En este momento, nadie podía decir si la guerra iba a durar un año o diez más. Entonces idearon una especie de proyecto de ley, una especie de recibo, que tenía la forma de una carta escrita en términos de hecho viciosos y misteriosos, incomprensibles para todos. Se llama la "Declaración Balfour".

Esta famosa Declaración Balfour era simplemente la promesa hecha a los sionistas ingleses, según el acuerdo al que habían llegado con EEUU en el conflicto. Esta Declaración Balfour grandilocuente lo es también en abundancia de billetes de banco más falsos que el juego de Monopoly. Para tratar de ser más explícito, es la base de toda la crisis (del 29). EEUU lanzaron a la Primera Guerra Mundial y Alemania fue aplastada, por supuesto, después ya saben lo que pasó. Al final de la guerra, los alemanes fueron a firmar el armisticio en París, la famosa conferencia de paz de Versalles de 1919.

Moisés Montefiore, padre del sionismo

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